El arancel no es un número plano: es una escalera
Desde julio de 2018, Estados Unidos impuso aranceles a unos 550.000 millones de dólares en productos chinos, y China respondió con aranceles a unos 185.000 millones de dólares en productos estadounidenses. Pero en textiles, la letra pequeña importa más que el titular.
La primera lista de julio de 2018 no tocó textiles. La segunda, en agosto, apenas incluyó tres partidas de poliéster y nailon (HS 390761, 390769, 390810). El golpe real llegó con la tercera lista, el 24 de septiembre de 2018: 5.733 partidas, 200.000 millones de dólares, y por primera vez entraron las fibras naturales y sintéticas, los hilados, los tejidos y las alfombras de los capítulos 50 al 60 del sistema armonizado. El arancel inicial fue del 10%, pero el 10 de mayo de 2019 subió al 25%.
La cuarta lista, anunciada pero no aplicada de inmediato en ese momento, apuntaba a los capítulos 61, 62 y 63: prendas de punto, prendas de tejido plano y otros artículos textiles confeccionados. Es decir, primero encareció la materia prima (tejidos e hilados) y después el producto terminado. Eso cambia por completo la estructura de costos de una marca que importa.

Quién paga la factura: no es China
El arancel lo paga el importador estadounidense en la aduana. No se descuenta automáticamente del precio que cobra el exportador chino. Si el tejido costaba 2,50 USD por metro FOB Shanghái, con un arancel del 25% el importador desembolsa 3,125 USD solo en mercancía, antes de flete, seguro y gastos de despacho. Ese sobrecosto se traslada a lo largo de la cadena: menos margen para el importador, precios más altos para la marca y, al final, para el consumidor.
Los datos de OTEXA para 2022 muestran que las importaciones estadounidenses de prendas de vestir desde China cayeron un 21,3% en 2021 respecto a 2019, mientras que las importaciones desde Bangladés subieron un 20,7% y desde Vietnam un 6,2% en el mismo periodo. No es que China haya dejado de vender; es que el costo adicional la volvió menos competitiva en ciertos segmentos.
La UNCTAD calculó que en el primer semestre de 2021 las importaciones estadounidenses desde China eran un 25% inferiores a las del mismo periodo de 2018, mientras que las exportaciones de Vietnam a Estados Unidos crecieron un 33%. Ese es el verdadero efecto de un arancel: no bloquea el comercio, lo desvía.
El mapa de proveedores se movió, pero no se rompió
La respuesta obvia fue buscar proveedores alternativos. H&M anunció en 2019 que aumentaría su producción en Camboya. Levi’s hizo lo mismo en 2020. La lógica era simple: evitar el arancel del 25% y aprovechar costos laborales más bajos. Pero la realidad textil es más terca que un comunicado de prensa.
Vietnam, Bangladés o Camboya pueden coser, pero no producen toda la materia prima que necesitan. Los tejidos de poliéster, los hilados de nailon y muchos acabados funcionales siguen viniendo de China. Cuando una prenda se corta y se cose en Vietnam pero el tejido se teje en China, las reglas de origen de Estados Unidos pueden considerar que el producto no es vietnamita, y el arancel se aplica igual. Eso se conoce como transbordo o triangulación, y es una de las mayores pesadillas de cumplimiento para las marcas.
Los datos de comercio lo confirman. En 2024, China exportó al mundo 29.700 millones de dólares en tejidos de filamentos sintéticos (capítulo 54) y 13.700 millones en fibras discontinuas (capítulo 55), según COMTRADE. Ningún otro país se acerca a esa escala. La cadena de suministro textil global sigue teniendo un centro de gravedad chino en la fase de hilatura y tejido.
Las listas arancelarias que nadie explica en las reuniones
Si trabajas en compras internacionales, no basta con saber que “hay aranceles”. Hay que saber qué lista, qué capítulo y qué fecha. La estructura creada entre 2018 y 2019 sigue vigente en lo esencial, y afecta de forma distinta a un proveedor de tejido que a uno de prendas terminadas.
| Lista | Fecha | Partidas | Valor cubierto | Arancel adicional | Textiles incluidos |
|---|---|---|---|---|---|
| Lista 1 | 6 jul 2018 | 818 | 34.000 M USD | 25% | Ninguno |
| Lista 2 | 23 ago 2018 | 279 | 16.000 M USD | 25% | Poliéster y nailon (HS 390761, 390769, 390810) |
| Lista 3 | 24 sep 2018 | 5.733 | 200.000 M USD | 10% → 25% (mayo 2019) | Fibras, hilados, tejidos, alfombras (HS 50-60) |
| Lista 4 | Anunciada 2019 | 3.812 | 325.000 M USD | 25% | Prendas de punto, tejido plano, confeccionados (HS 61-63) |
Ojo con la lista 4: aunque se anunció en 2019, su aplicación efectiva tuvo matices y exenciones temporales. Pero la dirección era clara. Para un importador de tejidos, la lista 3 es la que más duele, porque encarece el insumo directo. Para una marca de ropa terminada, la lista 4 es la que cambia el precio final.
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Entonces, ¿qué hago con mi costo de importación en 2026?
Primero, deja de mirar solo el precio FOB. El costo real de importación es el landed cost: FOB + flete + seguro + arancel + gastos de aduana + transporte interno. Si el arancel es del 25%, un tejido de 3,00 USD/m puede convertirse en 3,90 USD/m sin que el proveedor haya subido un centavo.
Segundo, revisa el origen del tejido, no solo el país donde se cose la prenda. Pide a tu proveedor el certificado de origen y la trazabilidad de la tela. Si el tejido es chino y la prenda se ensambla en Vietnam, probablemente no califica para la exención arancelaria.
Tercero, no asumas que Vietnam es automáticamente más barato. La demanda ha subido, los precios de la mano de obra también, y la capacidad de tejidos técnicos y acabados funcionales sigue siendo limitada fuera de China. A veces el sobrecosto logístico y de calidad se come el ahorro arancelario.
El costo silencioso: menos opciones, más riesgo
La guerra comercial no solo subió precios. Redujo la cantidad de proveedores viables para ciertos tejidos. Un comprador que antes podía elegir entre cinco fábricas chinas de tejido de punto ahora tiene que conformarse con dos o tres opciones en Vietnam o Turquía, con plazos más largos y menos flexibilidad en pedidos pequeños. Eso también es un costo, aunque no aparezca en la factura.
La COMTRADE lo deja claro: en 2024, China exportó 23.800 millones de dólares en tejidos de punto (capítulo 60) y 10.800 millones en tejidos de punto de algodón y mezclas. Ningún otro país puede igualar esa oferta en variedad y volumen. La alternativa existe, pero no es idéntica.
Lo que viene: aranceles más verdes, no más bajos
La discusión arancelaria está virando hacia barreras no arancelarias. Reglas de contenido reciclado, huella de carbono, trazabilidad de fibras. La Unión Europea y Estados Unidos están usando estos requisitos como nueva forma de proteccionismo. Para un importador de tejidos, el próximo sobrecosto no vendrá de una lista arancelaria, sino de no poder demostrar el origen sostenible de la fibra.
En ese contexto, China sigue siendo el mayor productor mundial de poliéster y nailon, y también el mayor exportador de tejidos sintéticos. La guerra comercial no ha cambiado eso. Ha encarecido el precio de entrada, ha movido el ensamblaje, pero no ha reemplazado la base industrial.
Preguntas frecuentes sobre aranceles e importación textil
¿Quién paga realmente los aranceles de la guerra comercial, el exportador chino o el importador estadounidense?
Los paga el importador estadounidense en la aduana. El exportador chino no está obligado a bajar su precio. Ese sobrecosto se traslada a lo largo de la cadena y termina afectando el margen de la marca o el precio final para el consumidor.
¿Siguen vigentes los aranceles de EE. UU. a los textiles chinos en 2026?
La estructura arancelaria creada entre 2018 y 2019, incluidas las listas 3 y 4 de la Sección 301, se mantiene en lo esencial. Aunque ha habido revisiones y exenciones puntuales, el costo de importación de tejidos y prendas chinas sigue siendo significativamente mayor que antes de 2018.
¿Cómo afectan los aranceles al precio de importación de tejidos sintéticos desde China?
Un arancel del 25% sobre un tejido de 3,00 USD/m añade 0,75 USD/m solo en concepto de arancel, antes de flete y gastos de aduana. Si el proveedor no absorbe parte del costo, el importador paga la diferencia. Eso puede hacer que un tejido chino deje de ser competitivo frente a uno vietnamita o turco.
¿Vietnam es la solución para evitar los aranceles textiles?
No automáticamente. Muchos tejidos que se cortan y cosen en Vietnam proceden de China. Si no cumplen las reglas de origen, el arancel se aplica igual. Además, la capacidad de tejidos técnicos y acabados funcionales en Vietnam es limitada.
Por qué KEFINE
Plataforma global de inteligencia textil B2B — valorada por compradores y fabricantes en más de 30 países.
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